Spinner: beneficios y problemas de su uso (+ infografía)

Ha terminado un curso académico que sin duda será recordado por la llegada de un nuevo elemento a las aulas, el Fidget Spinner: un artefacto al que se le atribuyen propiedades como reducir estados de ansiedad, mejorar los TDAH (Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad) o ayudar a personas diagnosticadas dentro del Trastorno de Espectro Autista.

Considero que ahora es un buen momento para valorar si es tan beneficioso para nuestros niños como algunos proclaman o una simple moda que ha dado muchos quebraderos de cabeza a los profesionales de la educación.

Y para que no digas que no me arriesgo, me he hecho con uno de estos artilugios y lo he utilizado mientras preparaba este artículo. ¿Me acompañas a ver qué he sacado de él?

¿Qué es el Fidget Spinner?

Básicamente es un dispositivo con forma de hélice con dos, tres (el más común) o cinco brazos, del tamaño aproximado de la palma de la mano que cuenta con un rodamiento en su parte central y unos pesos en cada uno de los extremos.

Su funcionamiento básico es muy sencillo. Se sujeta por la parte central y se le da impulso con la otra mano. A mayor fuerza de empuje, mayor será la velocidad que alcance y el tiempo que se mantenga girando.

¿Pero es un juguete, un elemento terapéutico o un invento del demonio?

Inicialmente puede ser casi cualquiera de estas cosas (habrá profesores que opinarán que es la tercera). Verás porque digo esto:

En la caja de mi unidad se encuentran escritas las palabras “work” (trabajo), “class” (clase) y home (hogar). De este modo nos dan a entender que su uso está recomendado en estos tres ámbitos y de un modo más discreto, para cualquier edad  (en el trabajo suele haber adultos). Si atendemos a esto, el aparatito en cuestión no es un juguete ya que no es lo más  usual jugar en contextos lectivos o laborales.

Mi opinión personal es que es una estrategia publicitaria, consistente en dejar que el consumidor sea el que atribuya propiedades positivas al producto a partir de una serie de palabras clave que se le ofrecen.

Mi punto de vista

El spinner es un juguete al que con un enfoque adecuado, se le pueden sacar determinados beneficios para algunas situaciones, pero eso no significa que su mero uso sea terapéutico.

Para que entiendas esto te diré que pueden ser terapéuticos los videojuegos, la petanca, leer un libro, un juego de mesa o tocar un instrumento musical. Ninguna de estas actividades nace con una finalidad de mejorar la salud, pero pueden reportar grandes mejoras en el bienestar del usuario. Todo depende del sentido con el que se haga y las pautas que se sigan.  De este modo un profesional podrá sacar beneficios de un spinner para el bienestar de un paciente sin que este aparato tenga ninguna capacidad innata para ello (pese a lo que nos quieran vender).

¿Qué beneficios tiene el spinner?

Teniendo en cuenta los precios actuales de los juguetes, resulta barato. Mi unidad costaba sobre los cuatro euros y me consta que pueden adquirirse a partir de los dos. De ahí en adelante, lo que te quieras gastar. Se pueden comprar online, en jugueterías tradicionales, en bazares asiáticos o en grandes superficies como el Corte Inglés.

Como estímulo externo, puede ser útil de cara a la relajación en determinados momentos. Quedarte mirando su giro puede resultar hipnótico y el sonido que emiten sus rodamientos, sedante.

Como ventaja respecto a juguetes de características similares, su uso es sencillo y poco dado a accidentes. Cuando yo era niño teníamos peonzas y molinillos de viento. Las primeras eran peligrosas para el mobiliario de la casa si no las lanzabas con pericia y los segundos para el niño si iba corriendo más pendiente del giro del molinillo que de los obstáculos del camino. Esto con un spinner es mucho más difícil que suceda.

Se puede llevar fácilmente y su uso en principio no entraña riesgo alguno

Planteando un objetivo y un método adecuado, dentro de un proceso terapéutico guiado por profesionales puede ser una herramienta útil para trabajar motricidad fina, resistencia a la frustración  y estimulación sensorial.

Inconvenientes del Spinner

Baja calidad de materiales. Supongo que dependerá de marcas y precios, pero el que yo he adquirido tiene una grieta que hace que uno de los pesos se salga fácilmente y si se le golpea fuerte para que gire, sale disparado. Es cierto que puede ser un defecto puntual de mi unidad, pero el olor a petróleo que desprende el plástico con el que está construido no me inspira demasiada confianza sobre los controles de calidad que haya pasado este producto dirigido mayormente a niños.

Ver el peso salir disparado por delante de mi cara no me resultó nada relajante…

Antes he mencionado como ventaja que puede resultar un estímulo externo relajante. Sin embargo si vamos a trabajar reducción de la ansiedad, la forma correcta de hacerlo es centrándonos en nuestro interior y nuestras sensaciones, sólo aprendiendo a hacerlo de ese modo podremos obtener relajación en cualquier situación necesaria sin ser dependientes de un objeto externo a nosotros.

Pese a que en algunos lugares se pueda leer que “beneficia el aprendizaje” o “ayuda a despertar el cerebro” (beneficios bastante abstractos, dicho sea de paso), no es más que un juguete y no dispositivo terapéutico ni nada por el estilo. Como cualquier juguete puede aportar beneficios a un niño con un uso adecuado, pero no de forma milagrosa como proclaman en algunos medios.

En el siguiente vídeo, podéis ver a mi colega Adri, que tiene tres años y está diagnosticado de TEA (Trastorno de Espectro Autista). Al principio el aparato no le llamó la atención en absoluto, después hizo lo que veis a continuación y lo guardó para no volver a interesarse por él.

Si quieres saber más sobre los TEA y otros conceptos relacionados, te recomiendo el siguiente enlace de la Asociación Provincial de Autismo y TGD  “Juan Martos Pérez” de Jaén.

El spinner por sí sólo no obró ningún “milagro” en su comportamiento habitual, ya que interpretó que era un juguete más que no le interesaba demasiado.

Al principio del artículo dije que lo había probado mientras escribía. Pues en este punto encuentro el cuarto inconveniente. Resulta un estímulo distractor enorme: atrae la atención hacia sí mismo y por lo tanto en lugar de favorecer la concentración en la tarea que se está realizando, la reduce. Puede que los chavales de ahora tengan mayor capacidad que yo para dividir la atención en varias tareas a la vez debido a que han nacido en un mundo multipantalla, pero lo subrayo, la atención se divide y por lo tanto en ningún momento va a aumentar la concentración y mejorar el desempeño de la actividad que se esté haciendo sino todo lo contrario. De hecho, si estás leyendo este post se debe a que decidí guardar el spinner mientras lo diseñaba porque no podía darle la coherencia necesaria mientras lo utilizaba.

Estructurar este post y usar el spinner no ha sido compatible para mí

Infografía sobre los beneficios y problemas del uso del spinner

Para que puedas tener esta información a mano de un sólo vistazo, he creado la siguiente infografía. ¡Espero que te resulte práctica! 

Conclusiones

El spinner en sí mismo no es algo bueno o malo, depende de su uso.

Es un juguete, no un dispositivo con propiedades terapéuticas para casos de autismo o déficit de atención.

Aunque en determinados momentos facilita la relajación, su uso puede distraer bastante cuando es necesario concentrarse.

Bien, ¿qué opinas de lo que te acabo de contar?, ¿tienes alguna experiencia interesante sobre los spinners en tu entorno?

¡Un saludo y hasta pronto!